Los
registros son las variedades estilísticas que emplean los hablantes en una
situación comunicativa determinada. De esta manera, el hablante escoge emplear el registro culto o formal, y el informal o coloquial en función de
su relación con el receptor (si tiene o confianza o no, por ejemplo), del canal
(si es oral o escrito) o de finalidad (si, por ejemplo, simplemente buscamos
una primera toma de contacto con alguien).
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Actividad: La conversación loca
Fijándote
en los rasgos del estilo formal y del informal estudiados en la página 16,
vamos a inventar por parejas una conversación disparatada en la que el registro
empleado no sea el adecuado para la situación o contexto que vosotros elijáis.
Haz un diálogo similar al ejemplo.
Contexto
o situación: en la oficina del director de un banco.
-
Director del banco: ¿Qué pasa tía? ¿Entras o qué?
- Nueva
clienta: Ya voy, ya voy. Hay que ver qué aires nos traemos por aquí…
-
Director del banco: Bueno, ¿qué? ¿A qué has venido, reina?
- Nueva
clienta: Pues es que estoy más pelada que un cable echao a perder y… así no hay
manera de llevar el tren de vida que me mola llevar.
-
Director del banco: Así que quieres que te resuelva la papeleta, ¿verdad?
...
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